viernes, mayo 29, 2009

Arañita arañita

Si creía vivir sola, unicamente acompañada de la presencia de mi perrita, Samoa, ya no estoy tan segura ... de hecho lo sé, hay algo conmigo en casa ...

Cuando ayer a mediodía llegué exhausta del trabajo, dispuesta solamente a saciar mi hambre y un rato después mi sueño, cuál fue mi sorpresa al llegar a casa, cuando por instinto al peligro, adivinando lo que me acechaba, miré hacia el techo y me encontré con un increible y enorme ser ... una araña !!!

Podeis imaginaros el momento, momento vivido por una persona con miedo a estos arácnidos, y su reacción ... echar a correr hacia el salón :(

Pensamientos: ¿Qué hago? esa pregunta rondaba mi cabeza a gran velocidad, y no había respuesta, solo aparecía la escoba, pero eso implica que sea yo la que se coloque debajo de tal ser y haga lo posible por llevarlo hasta el suelo, donde lo siento mucho pero acabaría rematando. ¿Pero cómo voy a hacerlo? Seguro que acaba cayendo sobre cabeza, y si yo tengo que quitármela ... ahhhh no puedo tocarla ... ¿habrá más? .... Pero si no hago nada se puede reproducir ... ¿y si estoy durmiendo y acaba en mi cara? ...

Decidí poner a calentar mi comida antes de enfrentarme al bicharraco, y cuando volví decidida a hacer algo ... ya no estaba !!! la busqué pero no estaba por ninguna parte !!! Un poco de alivio si que sentí ...

Pues cuando ya creía que se había marchado del todo ... hoy a vuelto !! ains ... vaya dilemas que se me presentan ... finalmente después de mucho deliberar ... he decidido enfrentarme a ella, desde lejos, claro ... pero me he enfrentado ... con éxito.




(Pongo esta fotito porque no soy capaz de poner una araña de verdad :D)

martes, mayo 12, 2009

Contigo

Mirarte y verte, observarte con detenimiento, despacio y con delicadeza, y descubrirte a ti mismo poco a poco, lo que eres, lo que hay en ti, y entonces darme cuenta ... todo cuanto somos ... juntos ... lo vivido y lo por vivir, una vida contigo ... o sin ti. Humedezco mis ojos, y de vez en cuando una lagrima derrama por mi mejilla, y es entonces cuando me doy cuenta ... de que sin duda te quiero.