Quiero contaros una cosita curiosa ... Después de una semana estresante, el sábado me reuní con unas amigas para comer. Entre charla y charla acabamos como siempre hablando de tios. Antes de nada decir que las experiencias amorosas que han experimentado mis compañeras de almuerzo ultimamente no han sido muy buenas, todo lo contrario.
Después de un tiempo hablando de ello, llegó la conversación a un extremo en el que "todos los tios son iguales, unos cabrones, y no se salva ninguno"... Yo fuí el punto discordante, una especie de defensora de los hombres, yo puse la mano en el fuego por ellos ... por algunos. Pero lo extraño es que al día siguiente volvió a salir la conversación en el desayuno, y las compañeras de trabajo volvieron a corroborar esa afirmación, los chicos presentes no se pronunciaron.
Ante esto ... yo pienso ... el que pensemos que todos los hombres son iguales, que son así por naturaleza, es como si nosotras razonaramos y justificaramos sus comportamientos más rastreros, y me refiero sobre todo al tema "cuernos", del que tantas quejas existen.
Ya que yo fui defensora de esa parte de hombres que merecen nuestra confianza ... espero que no me defraudeis y tenga que arrepentirme de lo dicho ... y es que prefiero pensar que existen hombres casi perfectos.
Hombres y mujeres ... el embrollo eterno.

