Ayer conocí a un chico que a pesar de que acababa de conocerme no tuvo reparo en contarme toda su historia de amor, lo cierto es que hay gente que no necesita tiempo para consolidar una confianza mutua. Bueno, el chaval tenía novio desde hacía ya casi 4 años, lo quiere, le gusta sobre todo en la cama, pero por encima de todo lo necesita, no puede sentirse solo. Esta convencido de que su relación con este chico tarde o temprano acabará, esta seguro de que no es el amor de su vida. El desea libertad, vivir otros romances, conocer muchos hombres, y porqué no decirlo, también sexo. Me cuenta sus terribles broncas, sus continuas rupturas, pero aún así no puede vivir sin su compañía. No está seguro de sus sentimientos, no sabe si está enamorado, si solo es costumbre y rutina en su vida, pero no quiere estar solo, es su única preocupación y de lo que de verdad está seguro, la soledad le atormenta.

Quizás sea un dilema más que común, parece que cada vez son más los que desean un compañero que nos aporte todo lo que conyeva una relación, todos esos bonitos y románticos sentimientos, pero a la vez deseamos tener esa libertad para poder seguir conociendo gente, tener nuevas experiencias. Lo deseamos todo, y a veces todo no es posible, parece que nunca seremos felices entonces, siempre habrá algo que nos falte.
