Pues ayer tocaba limpieza de boca, que no hay cosa más desagradable ... pero gracias que no fue para mi, sino para mi perra, que ya tocaba.
Mientras montaba a Samoa en el coche y conducía hasta el veterinario iba pensando en cómo le harían la limpieza bucal a un perro, seguramente no habría mucha diferencia de la que se realiza a las personas ... ja !! si no meda un infarto en la sala es de milagro, ni anestesia ni nada !! pinzas, instrumentos que lo más parecidos eran alicates ... y quitar el sarro suavemente ... para nada !! a golpes !! apresaban la placa y ... zas !! la arrancaban !! y solo de escribirlo me entra un esalofrio permanente por el cuerpo ... que horror ... y cómo raspaban el colmillo ...
Después de un desagradable desahogo, aquí termina mi agradable historia.











