Hoy he quedado con unas amigas, era el cumpleaños de una de ellas y hemos salido a tomar algo para celebrarlo y entregar regalitos. Lo hemos pasado genial, hemos hablado, hemos reido, hemos cotilleado sobre nuestras vidas ...
Es extraño como pueden cambiar tantísimo las cosas. Son amigas de toda la vida, algunas desde la más tierna infancia, y otras desde el instituto, muchos años juntas. Lo cierto es que en años anteriores nuestras quedadas eran muy distintas, quedabamos en casa de alguna de nosotras y nos metiamos en la habitación para cotillear sobre los chicos que nos gustaban, de lo que hariamos de mayor, de con quien habiamos discutido, que era bastante normal entre nosotras, nos enfadabamos con mucha frecuencia, por tonterías, aunque en ese momento para nosotras eran serios problemas, pero nuestros enfados siempre duraban horas, exceptuendo en una ocasión cuando dos de ellas estuvieron enfadadas durante una semana, tema de la discusión “El color turquesa”, una declaraba que el color turquesa era verde azulado, la otra aseguraba que era azul verdoso.
Ahora las cosas son completamente diferentes, los temas de conversación son distintos, estudios, política, problemas en el trabajo, fiestas, bueno, y los tios como siempre, tema que nunca pasa de moda.
Pero es curioso como con el paso del tiempo, aunque todas hayamos cambiado muchísimo desde entonces, nos ha unido más, no nos vemos tanto como antes o como nos gustaría, a veces pasan semanas, pero lo cierto es que no importa, cuando quedamos es como si nos hubieramos visto en el día de ayer.
Es agradable saber que tengo en mi vida personas así, personas con las que te sientes super a gusto aunque pasen años sin verlas. Con las que ries, lloras, te diviertes ... Me siento afortunada por ello.
Ya os enseñaré alguna foto del día de hoy, cuando me las pasen.